Blancanieve y los siete redonditos de Marimba Marionetas

Blancanieve y los siete redonditos de Marimba Marionetas

“Niño, el avión te lo gestionas tú mismo, que no tengo tiempo”
Algunos productos estupendos y curiosos de Fred & Friends vistos en abduzeedo.
Los de cocina sé a quién le van a encantar.

“Niño, el avión te lo gestionas tú mismo, que no tengo tiempo”

Algunos productos estupendos y curiosos de Fred & Friends vistos en abduzeedo.

Los de cocina sé a quién le van a encantar.

Un examen minuto a minuto de los resultados significa que cada día (asumiendo ocho horas por día) tendremos 241 minutos placenteros contra 239 no placenteros, lo que es emocionalmente negativo. Sobretodo si tenemos en cuenta lo que indican algunos estudios sobre el impacto mucho mayor que tienen los momentos negativos comparado con los positivos.

Contrariamente, si revisamos los resultados sólo una vez por mes, el 67% de ellos mostrarán resultados favorables y sólo experimentaremos cuatro momentos desagradables, contra ocho agradables, por año.

Visto desde otro ángulo, si tomamos la relación entre lo que podemos llamar ruido sobre lo que no es ruido, sucede que durante un mes esta relación es solamente de 2.32, mientras que en una hora alcanza el valor de 30. En conclusión, los períodos cortos amplifican enormemente el efecto del ruido.

Esto explica por qué es mejor leer The Economist los sábados que el Periódico de Wall Street cada mañana y, por qué aquellos que se obsesionan con estar constantemente pendientes de mínimas fluctuaciones acaban fracasando o bien por reaccionar ante ellas cambiando constantemente su estrategia inicial o porque no aguantan la constante exposición a un número tan alto de experiencias negativas.

A menudo me critican por “ignorar” informaciones posiblemente valiosas de los diarios, pero sucede que soy extremadamente propenso a caer en la tortura emocional, de modo que me conviene más reflexionar apartado de la información.

Do you remember when you were a kid, playing Nintendo and it wouldn’t
work? You take the cartridge out, blow in it and that would magically
fix the problem. Every kid in America did that, but how did we all
know how to fix the problem? There was no internet or message boards
or FAQ’s. We just figured it out. Today’s kids are soft.

http://melon.posterous.com/random-thoughts-from-25-35-year-olds

En España hacíamos lo mismo y no sólo con la Nintendo.